Beacon estrena su tercer álbum de estudio: ‘Gravity Pairs’
Electrónica seductora y sutilmente desconcertante es lo que presentan Thomas Mullarney III y Jacob Gossett, quienes se conocieron en el Pratt Institute, donde estudiaban escultura y pintura respectivamente.
Bajo el nombre de Beacon lanzaron The Ways We Separate (2013), una colección de canciones sobre relaciones humanas, específicamente el espacio entre las personas y Escapements (2016), segundo material acerca del tiempo. Su tercer álbum de estudio, Gravity Pairs, aparece como una obra de revisión y refracción meticulosa.
Después de cuatro años y varias giras, Beacon vuelve a casa en Nueva York en 2016. Thomas y Jacob sabían que la próxima dirección que tomarían sería diferente, adoptando un estilo más lineal de composición en comparación a su anterior método basado en loops y texturas.
Fundamentalmente construyeron demos a partir de acordes de piano y frases de guitarra con melodías vocales, editando iteraciones casi al infinito, mirando a través de cada una desde una multitud de ángulos. Al igual que la refracción de la luz, este proceso abstracto demostró que colores aparentemente separados — baladas minimalistas y secuencias de baile — pueden coexistir a diferentes velocidades, desplegándose con la cohesión espectral.
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“Toda la materia se crea dividiendo la gravedad en pares”, dijo el místico científico del siglo XX Walter Russell. Mullarney detalla el concepto: “‘Pares de Gravedad’ es la forma en que Walter describe el orden rítmico del universo”. Esta curiosidad por los fenómenos naturales brilla a través de la obra caleidoscópica en el arte álbum, tanto en los prismas de cristal, fotografiados por la propia banda, como en los videos de “
En Gravity Pairs, Beacon canaliza la filosofía de Russel con mística pop, cortando entre baile denso y brumoso y música electrónica para crear algo familiar pero único, melódico pero catártico. Ondulando a través de estas canciones se encuentran líneas de sintetizador iridiscentes, fraseo de piano estoico, percusión deslumbrante, clavicordio elegante, xilófono discreto y una voz nítida con control total. Tomados como un todo, en sus diversas combinaciones y compresiones, estos tonos complementarios y secundarios desbloquean el campo de color más exuberante, un universo de luz.