Beacon estrena su tercer álbum de estudio: ‘Gravity Pairs’
5 de Noviembre de 2018
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Electrónica seductora y sutilmente desconcertante es lo que presentan Thomas Mullarney III y Jacob Gossett, quienes se conocieron en el Pratt Institute, donde estudiaban escultura y pintura respectivamente.

Bajo el nombre de Beacon lanzaron The Ways We Separate (2013), una colección de canciones sobre relaciones humanas, específicamente el espacio entre las personas y Escapements (2016), segundo material acerca del tiempo. Su tercer álbum de estudio, Gravity Pairs, aparece como una obra de revisión y refracción meticulosa.

Después de cuatro años y varias giras, Beacon vuelve a casa en Nueva York en 2016. Thomas y Jacob sabían que la próxima dirección que tomarían sería diferente, adoptando un estilo más lineal de composición en comparación a su anterior método basado en loops y texturas.

Fundamentalmente construyeron demos a partir de acordes de piano y frases de guitarra con melodías vocales, editando iteraciones casi al infinito, mirando a través de cada una desde una multitud de ángulos. Al igual que la refracción de la luz, este proceso abstracto demostró que colores aparentemente separados baladas minimalistas y secuencias de baile pueden coexistir a diferentes velocidades, desplegándose con la cohesión espectral.

Escucha Gravity Pairs en todas las plataformas

“Toda la materia se crea dividiendo la gravedad en pares”, dijo el místico científico del siglo XX Walter Russell. Mullarney detalla el concepto: “‘Pares de Gravedad’ es la forma en que Walter describe el orden rítmico del universo”. Esta curiosidad por los fenómenos naturales brilla a través de la obra caleidoscópica en el arte álbum, tanto en los prismas de cristal, fotografiados por la propia banda, como en los videos de “Be My Organ” y “On Ice”.

En Gravity Pairs, Beacon canaliza la filosofía de Russel con mística pop, cortando entre  baile denso y brumoso y música electrónica para crear algo familiar pero único, melódico pero catártico. Ondulando a través de estas canciones se encuentran líneas de sintetizador iridiscentes, fraseo de piano estoico, percusión deslumbrante, clavicordio elegante, xilófono discreto y una voz nítida con control total. Tomados como un todo, en sus diversas combinaciones y compresiones, estos tonos complementarios y secundarios desbloquean el campo de color más exuberante, un universo de luz.

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